Fundado
en los años 50 por un grupo de Cuáqueros provenientes de E.U.A, Monteverde
ha ganado renombre internacional como uno de los más sobresalientes
santuarios de vida silvestre en el trópico. La reserva abarca una extensión
de 10,500 hectáreas de tierra y mantiene seis diferentes zonas
de vida. El clima y el terreno de la reservación producen una increíble
bio-diversidad. Hay por lo menos unas 400 especies de aves en la parte
más elevada del bosque lluvioso, que incluye al resplandeciente Quetzal,
antiguamente ave sagrada de los Mayas, más de 100 especies de mamíferos,
120 especies de anfibios y reptiles, y aproximadamente 2,500 especies
de plantas, que hacen de Monteverde un verdadero paraíso para los amantes
de las aves. La reserva tiene estaciones húmeda y seca, aunque las partes
más altas tengan neblina y llueva mucho durante el año.
Más de 400 especies de delicadas orquídeas, embellecen las ramas de
los majestuosos árboles. Sus cautivantes colores, blancos, lilas y amarillos,
contrastan de manera increíble con el verde esmeralda del bosque.
Cerca de la reserva, algunos lugares también merecen atención durante
la estadía en la cercana Santa Elena. El Bosque Eterno de los Niños,
el primer bosque lluvioso para los niños a nivel internacional en el
mundo, el jardín de mariposas y la galería de colibríes para aquellos
que gustan de admirar a estas coloridas joyas aladas de los bosques,
para nombrar algunos cuantos.
Una nueva y espectacular forma de ver los bosques en las alturas, sin realizar
mucho esfuerzo físico es el "Skywalk" (Caminata por el cielo),
la cual se realiza por una serie de senderos conectados con puentes
suspendidos a más de 130 pies, permitiendo vistas del bosque realmente
espectaculares.
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